LA FAMILIA

El sonido armónico del violín llenaba los espacios de la casa. Puntos y contrapuntos creados por Mozart iban y venían por los distintos pasillos hasta llegar a los jardines soleados que la rodeaban. Los domingos en la mañana, la maestría de Vicente Palermo sobre las cuerdas creaba una atmósfera de paz dentro de su hogar. Sofía, la más pequeña de la familia, le encantaba escuchar la música desde su cuarto. Al levantarse, abrió la puerta para que los sonidos se unieran al ambiente rosado que producía las cortinas de sus ventanas. Vicencio, el hijo mayor, entre dormido y despierto disfrutaba escuchar la música clásica que venía desde la planta baja de la casa. Le llenaba la experiencia de sentir una música surgida desde lejos y que poco a poco iba tomando los espacios hasta llegar a sus oídos. Le parecía mágico lo que la música podía crear a los sentidos, la forma como podía educar a su sensibilidad. Y para la bien amada esposa, la música era sal, aliños y sabores que ayudaban hacer el desayuno.

La música era el preparar la atmósfera familiar para el compartir culinario. Ese domingo de noviembre, desayunaron perico, aguacate, queso blanco y las arepas grandes, delgadas, tostadas, que todos disfrutaban. El suero preparado por la tía. Un buen café árabe. El jugo de mango con piña. Se puede decir que los Palermos habían aprendido a crear el ambiente familiar que desearon vivir desde hacía tiempo. Años de tradición heredada, consciencia del sentido de la vida y la familia, unido a un gran esfuerzo por practicar los valores, tuvieron sus resultados. Estaban allí, presente en la mesa de hierro forjado y de mantel blanco dorado junto al jardín de girasoles. La cultura les había enseñado que la vida no es egoísmo, dolor, incertidumbre, bajas pasiones, caos. Es generar armonía, sensibilidad, una atmósfera de equilibrio. La formación artística de Miriam en la pintura y la de Vicente en la música permitió que ellos eligieran la cultura, la creada con los altos valores del ser humano, el instrumento idóneo para educarse como familia. Hay muchas, dentro de la urbe, que eligen la politiquería para que los forme; otros, la realidad social mal enfocada. Para ese domingo, cada familia tuvo el desayuno según la educación que recibieron.

Luego, de la comida, la pequeña Sofía subió a su cuarto a pintar. La pared más grande era su lienzo. Estaba por terminar una colina color naranja con esferas multicolores que caían de un cielo, que según ella, celebraba la navidad que estaba por llegar. Había aviones de gelatinas que lanzaban chocolates a los niños. En la parte derecha, estaba un duende sobre una escalera decorando la luna con luces. Del otro lado, estaba el tren volador de cristal dorado. Recién llegaba de pasear a los infantes por el sistema solar en búsqueda del niño Jesús. No lo encontraron porque deben esperar a que llegue el 25 de diciembre. Lo que si encontraron fue bolsas de alegría y turrón. Un poco más abajo, se veía un niño con una fonda y un durazno tratando de tumbar una estrella de azúcar. A su lado, un gnomo navideño arrancaba un pedazo de tierra, era torta negra de la abuela.

Sofía pintaba y escuchó unos pasos que se acercaban. Era Miriam, mujer de tez oscura, alta y delgada, ojos color papelón claro. Rasgos caribeños y refinados. De voz grave y con una inteligencia que siempre estaba de turno. En su juventud, al entrar en el mundo del arte, no le interesó el ambiente rebelde, hippie y vicioso, que algunos lugares ofrecían; más bien, siempre fue motivada a conocer y explorar los valores más altos del ser humano para crear. Quería vivir su experiencia humana desde esa perspectiva pero le llamaba la atención aquellos artistas que hicieron sus creaciones a partir del dolor y la incertidumbre. Era profundamente admiradora de Van Gogh. Miriam trabajaba como curadora en una sala de exposiciones privada.

Miriam, la de los ojos color papelón, estaba parada en la puerta del cuarto de su propia imagen infantil.

˗˗Mami, ven, entra ˗˗Dijo su hija y le tomó sus manos para que entrara.

˗˗¿Cómo vas? Veo que has adelantado estos últimos días ¿No te estás acostando muy tarde, verdad? ˗˗Mientras conversaba, Miriam observaba cuidadosamente los detalles de la pintura y cómo había avanzado el trabajo desde la última vez.

˗˗No, mamá. Hasta las nueve como acordamos. Lo que pasa es que pinto muy rápido porque me gusta mucho. Es que no paro desde que saco los pínceles. Mami, mi imaginación vuela, mi imaginación vuela ¡Que grande es la imaginación y lo que se puede hacer con ella!

˗˗Así es Sofie. Ya veo que pintaste un tren dorado que vuela. Cuéntame sobre ese tren.

˗˗Ahhh… Ese tren es mágico, mami… no te imaginas cuánto… tiene un poder para curar a los niños que están tristes en el mundo. Ese tren lo construyó el niño Jesús desde su corazón. Primero, lo imaginó y formó como una nube de energía con la imagen de cómo sería el tren; luego, desde su corazón llenó de amor la imagen y se construyó. Lo llamó “El tren de la felicidad”.

˗˗¿Y cómo funciona? ¿Cómo cura a los niños tristes?

˗˗Porque el tren es puro amor energizado ¿No te lo dije, ya? Por donde pasa llena de bondad a los lugares. Desde esta parte de la colina, el tren despega. El piloto dice a los viajeros que van a viajar por el espacio a buscar al niño Jesús para que la navidad llegue. Salen por la galaxia a buscarlo. Van a Orión, allí las casas son diferentes. Están en los aires, dentro de esferas perfumadas a frutas. Las personas vuelan y no necesitan transporte. Vuelan porque así lo creen. Son libres y felices, mami. El cielo es de color naranja claro. A todos los niños nos dan bolsas llenas de estrellitas para que la lancemos desde el cielo cuando regresemos a la tierra. Esas estrellitas son el amor mismo de Jesús. Allí, nos dicen que sigamos buscando al niño. El tren cruza el espacio y llega a Sirio. Tiene mares de color verde. Los seres son muy altos y nos regalan esferas de luz brillantes. Nos dicen que son esferas de bondad y es parte del corazón del bien amado. Y así, viajamos por varios lugares. No conseguimos al niño Jesús, mami, porque parte del viaje es aprender a tener paciencia. A esperar que él llegue cuando sea el día de navidad. Pero trajimos muchos regalos que forman parte de él. Llegamos al planeta y visitamos varios lugares donde los niños tienen hambre o viven en las calles, no tienen mamá o los maltratan. Desde el tren les lanzábamos estrellas, esferas de luz, luces de colores, arbolitos navideños, turrón y golosinas de alegría. Muchos regalos, mami. Muchoooos.

˗˗Que viaje tan especial, me has hecho vivir. Que especial… que especial. Tu narración me ha hecho entender el real sentido de la Navidad ¿Hay otro cuento dentro tu colina navideña?

˗˗Claro. El pintar tiene una historia que contar ¿Será que no recuerda que me lo enseñaste? Todavía recuerdo que me dijiste, que detrás de cada dibujo o pintura está la historia de quien lo hizo.

˗˗Si, es verdad Sofie. Ya lo recuerdo. Lo único que me sorprende, es lo bien que pudiste entender el mensaje. Muy bonita toda tu colina navideña. Los colores con que lo pintaste. En diciembre, unas cuantas noches, voy a venir a tu cuarto para llenarme de navidad. Encendemos este arbolito y nos sentamos frente a este mural de cuentos mágicos. Creo, hija mía, que entre las luces del árbol de tu cuarto, la colina navideña y tus historias, vamos a vivir lo que significa la navidad. Invitamos a papá y a tu hermano para que se unan ¿Te parece?

˗˗Si.

˗˗Ahora, necesito que te vistas para salir porque vamos hacer una visita.

˗˗Mami, termino de pintar el gorro de este duende, me lavo y me visto.

Vicente y su hijo habían quedado conversando en la mesa del jardín. Todos los domingos encendían la fuente de estilo clásico italiano para desayunar. El sonido del agua cayendo entre las piedras relajaba los sentidos. El jardín era muy amplio, con una grama siempre podada y con filas de pinos alrededor; más no, hacia su fondo. Al final, estaba la vista del valle de la ciudad y la gran montaña que la protegía. Después del desayuno, padre e hijo solían conversar sobre temas cotidianos y hasta filosóficos. Era de los pocos momentos durante la semana que podían coincidir ya que las actividades artísticas de uno y los estudios universitarios del otro, no lo permitían. Había entre ellos, el respeto del padre al hijo y viceversa, pero su trato con el pasar de los años era más bien de iguales.

˗˗Mozart estuvo muy especial hoy ˗˗Comentó Vicencio.

˗˗Los genios inspiran, pero no más que, tener una buena familia con quien compartir la experiencia de vida.

˗˗Increíble, como la mayoría de los genios que han transformado las sociedades no tuvieron vida familiar plena. Se dedicaron a desarrollar su arte, su talento, sus creaciones.

˗˗Así es. Son pocos los seres humanos que han dado un justo valor a la vivencia familiar o no tuvieron la oportunidad o no las propiciaron. La mayoría piensa que vivir juntos y compartir elementos comunes es ser familia. He allí un mal concepto que al final ha traído sus repercusiones, hasta para vivir como sociedad.

˗˗Cierto.

˗˗¿Y la universidad? ¿Cómo te fue esta semana?

˗˗Bien, Vicente. Algo de presión pero… nada más allá, de lo que uno pueda manejar ¿Y cómo ves la ciudad, el país? Esta semana hubo protesta. Los estudiantes de distintas universidades se organizaron para protestar. Hay mucha gente molesta por el deterioro que se ha llegado. Mucha corrupción, inseguridad, la hiperinflación. Hay como muchos elementos involucrados.

˗˗Lo que veo es que hay mucho rencor libre por las calles. El partido del gobierno se encargó de utilizar el odio como instrumento político para anular al otro sector y sacar beneficios, por ello. El odio como arma política termina por reventar a un país. Anula cualquier proceso de desarrollo, y al final, trae es un futuro incierto para todos.

˗˗Cierto ¿Y cuáles pueden ser las causas que generan este tipo de política?

˗˗No lo llamaría política, más bien es politiquería. La política es un instrumento para organizar a la sociedad. La que deteriora o la destruye no se puede llamar política. Hijo, la causa que generalmente produce caos o miseria es la misma en todas las épocas: la ignorancia.

˗˗¿Y en nuestro caso, Vicente, ignorancia a qué?

˗˗Ignorancia a lo que significa vivir en una República. Hoy, nuestro país vive cualquier cosa menos lo que significa estar en una República.

˗˗Pero la gente si lo cree ¿Y entonces, por qué creen que es así cuando no lo es?

˗˗Ya te dije, hijo, ignorancia. Pregúntale a las personas ¿Qué es la República? Y tendrás la respuesta. Son pocos los gobiernos que se han encargado de educar a las personas para que sean ciudadanos. La base de una República no son los políticos, son los ciudadanos. Sin ciudadanos no hay República. Este gobierno no le ha interesado formar ni educar ciudadanos. Le interesa es tener seguidores fieles al partido, a la ideología, al caudillo. Observa como en ningún momento llaman a las personas, ciudadanos. Lo llaman como a su líder o la ideología que profesan ¿Y sabes por qué? Los ciudadanos tienen Derechos ante la República; los seguidores, no. Y a todos los ciudadanos que no forman parte de sus seguidores, los excluyen, los ignoran o los rebajan ¿Cómo? Con propaganda. Dividen al pueblo para excluirlo, con campañas de odio, división y sectarismo. Pero al final, es para quitarle su rol: ser ciudadanos.

˗˗Si he visto el odio o el resentimiento en muchos jóvenes.

˗˗Hijo ¿Cuándo has visto una nación dispuesta a desarrollarse con un pueblo lleno de resentimiento entre ellos mismos?

˗˗No soy un historiador, pero no lo he visto.

˗˗Ni lo verás. El resentimiento nubla las conciencias y el buen entendimiento. Entorpece la visión. Debilita al ser. Los que quieren gobernar por largo tiempo, llenan de resentimiento primero a sus seguidores; y luego, a la nación a la cual dirigen ¿Para qué? Para tumbar el bien común entre los ciudadanos, que es el fundamento de una República. Y adquirir más poder quienes gobiernan. Pero lo insólito, hijo, es que desde esa perspectiva egoísta pretenden imponer un modelo de vida para millones de personas.

˗˗Insólito.

˗˗He allí, una muestra del ser humano. Sus debilidades y miserias. Hay ciudadanos que permiten que le llenen el corazón de odio. Cuántas familias no se han visto divididas por el modelo político que hay en este país, con los discursos de confrontación que casi todos los días hacen en cadena nacional.

˗˗¿Y qué hacer?

˗˗Ser inteligente ¿Hay otra alternativa? Si buscan debilitar y dividir ¿Cuál es lo contrario?

˗˗Fortalecerse, unirse, no dejarse llenar de resentimiento.

˗˗¿Qué instrumentos fortalecen? La unión familiar, el amor, el conocimiento correcto. No fijar la atención en los mensajes que debilitan. Estudiar para ser propuestas avanzadas. Pero, sobre todo, no caer en el mismo terreno de los que buscan propiciar debilidades en los ciudadanos. Y lo más importante…

˗˗¿Padre, qué es lo más importante?

˗˗Practicar los valores, y con ellos, ser un ejemplo como ciudadano. Ser ciudadano para construir una verdadera República. No dejarse manipular. Es la clave, también.

En ese momento, llegó Miriam acompañado de la pequeña Sofie. Se sentaron un rato. Disfrutaron de la vista de la ciudad. Tomaron jugo fresco. Y salieron hacer una visita a los amigos en un domingo familiar.

Por Milton Blanquin

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