Para algunos dirigentes el sistema democrático actual, es el mejor sistema del mundo, en especial, con respecto al caso de Venezuela. El más avanzado. Se pregunta ¿Con respecto a qué? Si es con respecto al sistema monárquico, a una dictadura, al totalitarismo, seguro que sí. Por cierto, quienes lo afirman con contundencia son los que dirigen, es decir, visión y enfoque desde las cúpulas ¿Alguien pensará en el Pueblo, realmente? Con seriedad, pero sobre todo, con un gran sentido de responsabilidad. Y cuando se dice pensar, se hace referencia (por lo menos a la población votante) a lo que siente, aspira, quiere y desea para su país.

¿Puede ser un sistema casi perfecto o muy avanzado, que después de unas elecciones más de 6 millones de seres humanos, Pueblo, terminen frustrados, deprimidos, con rabia y mucha tensión social por haber perdido los dirigentes, el partido o la ideología, que apoyaban ya que ellos no participan? Frustración porque el otro sector ya tiene 14 años en el poder y va por 6 mas. Nuevamente, el sector que perdió será anulado y hasta atropellado durante el próximo período ¿Por qué? En forma simplista, porque quien gana, así sea por un voto (Mayoría), toma por asalto el estado y gobierna sólo para quienes votaron por él. Y donde un grupito, de no más de 100 personas, decide el destino de vida de millones y millones. Se pregunta de nuevo ¿Es un sistema Avanzado?

¿Y si hubiese perdido lo que se conoce como OficilalISMO? Hoy ¿Cómo estarían, psico-emocionalmente, los millones de ciudadanos que forman ese sector? ¿El golpe hubiese sido más duro?

Se puede pensar, con objetividad, que un sistema avanzado puede producir tanta frustración e impotencia a tantos millones de seres humanos. Bueno… hay dirigentes, que se presume, no tienen el nivel de compresión para entender lo que está sucediendo realmente dentro de este sistema democrático en que se vive. O es muy fácil tener una visión simplista cuando las situaciones les favorecen. He allí, donde entra la madurez.

Se vive en un sistema democrático donde lo que existe es posición y contraposición de lo establecido, basado en viejos paradigmas. No acorde a esta etapa de la Civilización. No acorde a un siglo XXI.

Pero lo más grave, es que no hay propuestas que contribuyan a que el ser humano pueda salir de un sistema que genera dolor y frustración. Un sistema que se basa es en oponerse, y no, a plantear nuevas propuestas que contribuyan al desarrollo de nuevas ideas y conocimientos para mejorar el nivel de vida del ser humano. Se continua con el pensamiento simplista de ganamos o perdimos. Tenemos el poder u otro lo tiene. Pero se está muy lejos de lo que significa tener una RESPONSABILIDAD ante lo que significa EL PUEBLO.

Ya es hora que quienes dirigen lo hagan para todos. Ya no se puede aceptar que quienes “ganan” sólo lo hagan para quienes votaron por ellos. Es aberrante e inhumano. Hay que aprender a construir a partir de un bien común. No es pacto. No es concertación de cúpulas. Ni diálogos entre dirigentes porque es diálogo entre intereses creados donde el pueblo es el menos favorecido. Así lo dice, lamentablemente, la historia de las Naciones.

Hay que darle participación al pueblo, en forma independiente, con nuevas leyes. El Ciudadano de a pie debe proponer y plantear, construir y fiscalizar. El objetivo es construir para elevar, cada vez más, el modelo de vida. Sino ¿Entonces, para qué sirve la Política, la verdadera? ¿O continuamos con una democracia de cúpulas basado en la vieja politiquería donde hacer algunas inversiones sociales es lo más elevado que se puede presentar?

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